En un listado de 400 personas acusadas de participar en el ataque violento al Capitolio de los Estados Unidos el pasado 6 de enero, aparece el nombre de un individuo nativo de El Salvador, Wilmar Jeovanny Montano Alvarado, residente en en el estado de Texas, propietario de un restaurante en Pasadena, quien enfrenta varios cargos incluyendo ingreso no autorizado a una instalación gubernamental y obstrucción de un proceso oficial del gobierno federal.
No es extraño que personas de origen salvadoreño figuren en los medios de comunicación internacionales por su participación en actos terroristas orquestados por organizaciones de ultraderecha en varios países del mundo, como ha sido denunciado varias veces, en casos tales como la participación de mercenarios en operaciones represivas contra la población civil en Colombia, el Medio Oriente y, quizás el más sonado de todos, el de Raúl Ernesto Cruz León, quien fue capturado y procesado en Cuba por haber colocado y hecho explotar varias bombas en sitios turísticos en 1997. Todas estas personas han sido miembros de la Fuerza Armada de El Salvador, la cual se caracterizó por llevar a cabo operaciones represivas contra civiles, incluyendo masacres, durante la guerra civil. Todos estos individuos, al igual que las organizaciones de ultraderecha que les contratan, están vinculados al crimen organizado de tráfico de drogas y armas, entre otros.
Pero el caso de Wilmar Jeovanni Montano Alvarado va un poco más allá, aunque hasta el momento se desconoce si haya pertenecido al ejército salvadoreño o haya sido parte de una estructura de ultraderecha en El Salvador. En Estados Unidos es cosa muy seria meterse contra la Ley, y el proceso de certificación del presidente que se estaba llevando a cabo el 6 de enero de 2021 fue obstruido por los virulentos atacantes fanatizados del supremacismo blanco. Lo que más destaca de la participación de Montano Alvarado en el acto insurrecionista en el Capitolio, es que fue golpeado en la cabeza por detrás, al haberle sido lanzado un megáfono de regular tamaño por otro insurreccionista que probablemente no quería que él estuviese allí participando en algo que no le correspondía.
Wilmar Jeovanny Montano Alvarado es de 37 años de edad, residente en Houston, Texas, y fue arrestado el 29 de enero de 2021. Después que le fueron presentados los cargos fue puesto en libertad bajo fianza y bajo supervisión electrónica con prohibición de viajar.
Wilmar Alvarado habló con el canal de TV Fox 26 de Houston después del ataque al Capitolio y antes de abordar un vuelo de regreso a Texas. Confirmó que participó en lo que llamó "protestas" porque cree que hubo fraude electoral. En esa misma entrevista, Alvarado afirmó que la multitud lo empujó hacia los oficiales y les dijo: "Yo no soy parte de esto. Estoy tratando de salir". Según la denuncia penal, Alvarado llamó al FBI y confirmó voluntariamente que él era el individuo que aparecía en los carteles del FBI. Dijo que viajó solo a Washington y no agredió a ningún oficial. Alvarado también afirmó que nunca entró al edificio del Capitolio. Pero los agentes federales dicen que un video de YouTube de un usuario llamado "Status Coup" cuenta una historia diferente. El video, titulado "UNBELIEVABLE Footage | Trump Supporters Battle Cops Inside the Capitol", supuestamente muestra a Alvarado junto a otros alborotadores tratando de "abrirse paso violentamente a través de una fila de oficiales de policía" que custodiaban una entrada al Capitolio, según la denuncia. Alvarado es originario de El Salvador y es dueño de una panadería-restaurante de comida salvadoreña en Pasadena, Texas.
Lo que dijo Montano Alvarado después del ataque
Mientras Montano Alvarado se recuperaba de golpes y contusiones luego de unirse a la multitud de partidarios de Trump que irrumpieron en el Capitolio, describió cómo sucedió todo y por qué se unió a la protesta, aunque aseguró no haber entrado al edificio.
"Las elecciones fueron fraudulentas", dijo Montano. "Algo está pasando".
Montano votó por primera vez en 2020, haciéndolo por Donald Trump un año después de que se convirtiera en ciudadano estadounidense. Le dijo a FOX 26 que voló al Capitolio de los Estados Unidos para unirse a la protesta del 6 de enero porque cree que el fraude electoral puede haber comprometido su voto.
"Tengo miedo porque soy originario de El Salvador, y cuando vivía allí, crecí, pasé la guerra civil y el sistema electoral era muy, muy malo", dijo Montano. En este punto, como en varios otros, este salvadoreño miente, ya que él nació en 1984, a inicios de la etapa final de la guerra civil, en tanto que los grandes fraudes electorales sucedieron en la década de 1970, durante gobiernos militares de derecha.
Este insurreccionista importado dijo que estaba en el borde de la barricada del Capitolio cuando los manifestantes le empujaron, así que se unió a ellos. Pero el vídeo que el FBI ha revisado y que está disponible en YouTube, demuestra que miente otra vez, pues allí no se ve que le empujen.
"La policía no dijo nada, por lo que algunas personas movieron el resto de las barreras de la barricada, las dejaron a un lado y comenzaron a caminar más hacia los escalones del Capitolio", dijo Montano. "La presencia policial era casi inexistente cuando llegamos". Añadió que subió los escalones del edificio y, antes de darse cuenta, lo empujaron hacia la puerta.
"Me di la vuelta, tratando de salir, y fue realmente imposible porque la gente seguía empujando", expresó Montano. "Así que me encontré muy cerca de la policía, así que estaba como con las manos en alto y les dije No soy parte de esto. Estoy tratando de salir".
Terminó recibiendo un golpe en la cabeza cuando alguien lanzó un altavoz. "Era un altavoz de unos sesenta centímetros de grande, y me golpeó en la parte superior de la cabeza, y tenía un pequeño corte aquí, así que estaba sangrando", dijo Montano. Agregó que estaba contento de haber protestado, a pesar del caos. "Fue mayormente pacífico", dijo. "Así que no hay nada de malo en protestar pacíficamente. Así que no me arrepiento".
Wilmar Jeovanny Montano Alvarado ha sido acusado de acoso o entrada forzada; acceso a un edificio o área restringida; desorden civil; atacar, resistir u obstruir a ciertos funcionarios o empleados; y obstrucción de procedimientos formales sobre la base de una denuncia penal. Su arresto se firmó el 26 de enero.
Alvarado apareció en un tribunal de Houston frente a la jueza estadounidense Frances Stacy y fue liberado bajo una fianza no garantizada. La jueza le ordenó que entregara su pasaporte y armas a funcionarios federales. Según los términos de su liberación, el subordinado debe presentarse ante el oficial de libertad condicional para un control regular, someterse a pruebas de detección de drogas y alcohol, usar un monitor GPS en el tobillo, respetar el toque de queda y restringir los viajes mientras espera los procedimientos judiciales en Washington DC. Este individuo podría enfrentar hasta 55 años de prisión si es declarado culpable de los cinco cargos y los fiscales prueban que causó graves daños corporales al cometer los delitos, dijo Carolyn Ferko, de la fiscalía de Estados Unidos.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario