Un Documento Raro Entre Mis Papeles

 Reporte Venezuela



 Entre 1980 y 1981, alrededor de 9,000 personas del norte del departamento de Morazán se vieron forzadas a abandonar sus viviendas y salir de sus lugares de residencia debido a las operaciones militares de la Fuerza Armada de El Salvador, y se refugiaron en territorio de Honduras, específicamente en la localidad fronteriza de Colomoncagua.

 Con el paso del tiempo se ha llegado a conocer que --a pesar de ser la más conocida-- la de El Mozote no fue la única masacre que se produjo en la región. Por esta razón, la cantidad de refugiados en Colomoncagua aumentó mucho de forma acelerada, por lo que se decidió alojar a estas personas en un campamento cercano al pueblo. Este campamento de Refugiados estaba bajo la administración de la Agencia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, ACNUR, y estaba rodeado por tropas del Ejército Hondureño, y los habitantes allí concentrados tenían prohibido salir, excepto por alguna emergencia, generalmente de carácter médica, para lo que necesitaban un permiso especial de las autoridades. Según ACNUR, "la gente escapaba de sus hogares y cruzaban a Honduras en busca de asilo; los salvadoreños rápidamente crearon un sistema comunitario para poder sobrellevar las dificultades en los campos y al cabo de un tiempo contaban con un área de salud para asistencia médica, alimentación y sanidad".

 Paralelo a la administración oficialmente reconocida y a la autoridad impuesta por el Ejército Hondureño, existía dentro del campamento un Organismo de Conducción designado por el PRS*, brazo político del Ejército Revolucionario del Pueblo, organización que mayoritariamente dominaba las zonas controladas del oriente de El Salvador. Al interior del ERP y entre la población refugiada, el campamento era conocido como Venezuela, y el máximo dirigente era un cuadro del PRS de seudónimo Juan, quien era hermano de Jorge Meléndez, "Jonás", el principal jefe militar del ERP, nada más superado en rango por Joaquín Villalobos, "Atilio".

 En 1989, la población refugiada en Colomoncagua decidió retornar a El Salvador, radicándose en una zona aledaña al pueblo de Jocoaitique, dando origen a la fundación y surgimiento de la comunidad de repatriados Ciudad Segundo Montes. Este movimiento se produjo en el marco de la denominada Ofensiva Al Tope y Punto, desarrollada por el FMLN histórico en el mes de noviembre de ese año.

 Después de caducada la ofensiva guerrillera con un saldo enorme de bajas en ambos bandos, se empezaron a conocer relatos de hechos acaecidos en los campamentos de refugiados en Honduras, hechos que reflejaban una historia de abusos, maltratos y hasta crímenes sufridos por los refugiados. Es allí donde se enmarca el pequeño documento que encontré entre mis papeles viejos, ahora que he tenido tiempo de revisarlos. Y aunque es breve y poco explicativo, tengo la certeza de que por lo menos servirá para rescatar los nombres de algunos de los que fueron asesinados en el campamento de refugiados de Colomoncagua.

 Adjunto un escaneo del documento al texto digitalizado y editado para facilitar su lectura y uso.


Texto Editado del Documento

CÁTEDRA DE ANTIGÜEDADES

AÑO: 1987 Lugar: Venezuela Antes Objeto: Paz Relator: Kert (A reposo y trabajo local.)

Trabajó en montar escuelas de menores. Al llegar trataron de "ganárselo" a sus posiciones con ofrecimientos de ciertos "privilegios" (casa, comida,etc.) 

Conducción: Aquilino, Juan, Mabel, Santiago (refugiado a Canadá), Tina y el marido.

Había corrupción, sacaban cantidades importantes de ropa y víveres para venderlas a los hondureños. Hubo casos como que hondureños que transportaban aguardiente para Aquilino.

Casos

5 bestias cargadas y 5 comerciantes hondureños fueron capturados con cargamento procedente de Venezuela.

Fue acusado de Contra por cuestionar en asambleas.

Hubo listas negras. Hubo campañas de desprestigio.

Muertos: Santos, Sosa, Francisco Pérez. David se escapó; Santos fue asesinado para que no delatara el intento de asesinato de David. Los asesinatos fueron ejecutados con varillas de hierro, cuchillos.

Sosa era lisiado, responsable del sector de lisiados, era del Tortolico/Torola. En el Frente fue responsable de milicia. Orlando es primo de él.

Santos era lisiado.

David se escapó e hirió a Saqueo y Chente. Hoy vive en México.

Chico fue asesinado como a las 10 de la noche frente a su familia. 

Los 3 cadáveres fueron echados a las letrinas. Después se dice que hubo otros muertos.

Hechores materiales: Chente, Saqueo, Morazán, Santiagón, Someta, Alcides, Joel, Doré, Esmeraldo, Vitelio y otros. Uno de los asesinos fue muerto,

Después Juan y Tito visitaron a Kert y le plantearon que trabajara con ellos. Él envió un informe al Front. El argumento que manejaron allá es que los muertos querían robarle a Tito.

4- nov.

___________

* PRS: Partido de la Revolución Salvadoreña.


Referencias:

https://revista.drclas.harvard.edu/salvadoran-refugees-in-the-camp-at-colomoncagua-honduras-1980-1991/

https://www.acnur.org/noticias/historias/la-solidaridad-de-los-hondurenos-4-decadas-despues


Un Poema de Matilde Elena López

LA SAGA DEL COMBATIENTE
 
Por Matilde Elena López
 
 “¡Como de entre mis manos te resbalas! 
¡Oh cómo te deslizas, edad mía! 
¡Qué mudos pasos traes, Oh, muerte fría 
pues con celados pies todo lo igualas!"
 Quevedo.
 
Su nombre como enterrado en rocas
donde sólo pueden brotar
orquídeas, cactus, 
que por no sé qué rasgos
se parecen a su rostro 
de ángel triste.
 
Su rostro lleno de tiempo, 
su sonrisa de niño 
que parecía disculparse. 
 
Su figura de estambre tan frágil 
que una sílaba 
en el aire 
la doblaba. 
 
Mas, el junco 
en su endeble estructura 
está armado de fuerza. 
 
Los débiles 
cuando tienen razón 
poseen armadura de acero. 
 
Las ideas 
que sostienen con su vida 
tienen alas de albatros 
en el duro fragor de la tormenta. 
 
No puedo entender su muerte, 
la muerte de ninguno. 
 
Puedo entender al combatiente 
en la línea del fuego. 
 
Puedo entenderlo 
transitando en la maraña 
de sus vacilaciones, 
en el filo de una duda 
o sobre un punto muerto. 
 
Puedo imaginarlo 
en esa maravillosa cresta 
de la colina 
de pie, 
con los ojos lavados 
a la nueva vida 
sin ver atrás 
el fardo del pasado. 
 
O quizá 
perceptible en la niebla 
su figura 
de recio combatiente. 
 
Puedo verlo caer 
fulminado por el rayo, 
pero no puedo entender 
su muerte absurda, 
la muerte de ninguno. 
 
El combatiente 
salió con su fusil, 
acaso llevaba una guitarra, 
una libreta, un lápiz 
una palabra armada. 
 
Luchó por un ideal 
para crear 
un cielo sin tortura, 
sin alevosa muerte, 
un orden justo, 
una armonía. 
 
Sólo encontró la muerte 
de mudos pasos 
y celados pies. 
 
Sólo la muerte, 
la muerte que sostiene 
el universo del futuro, 
la mano fraternal, 
la solidaria estrella. 
 
Mayo de 1979.


Parábola Sarracena

Portada de la versión holandesa de la obra El talismán  de Walter Scott . Esta es una muy aleccionadora prábola árabe que se encuentra en la...

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