Signos del Zodíaco: Cáncer



Cáncer
(22 de junio-22 de julio)

 Cáncer es una de las doce constelaciones del zodíaco y se encuentra en el hemisferio norte celeste. Su nombre en latín significa cangrejo y comúnmente se representa como tal. Es una constelación de tamaño mediano con un área de 506 grados cuadrados y sus estrellas son bastante opacas, siendo la más brillante Beta Cancri, que tiene una magnitud aparente de 3,5.

 Cáncer es una constelación de tamaño mediano que limita con Géminis al oeste, Lynx al norte, Leo Minor al noreste, Leo al este, Hydra al sur y Canis Minor al suroeste. La abreviatura de tres letras de la constelación, adoptada por la Unión Astronómica Internacional en 1922, es "Cnc". Es la segunda más tenue de las constelaciones zodiacales, con solo dos estrellas por encima de la cuarta magnitud. Muy pocas de sus estrellas son visibles a simple vista, y las más brillantes son solo de cuarta magnitud. El cáncer a menudo se consideraba el "Signo oscuro", curiosamente descrito como "negro y sin ojos".

 Es el cuarto signo del zodíaco que se sitúa inmediatamente después del solsticio de verano cuando los días comienzan a disminuir. Su hieroglifo que se parece a dos espirales expresa el cambio de sentido del movimiento solar, que se vuelve descendiente, mientras que hasta ese momento era ascendente, y representa esquemáticamente las olas de la vida. Signo lunar que significa el recogimiento, la sensibilidad, la timidez y la tenacidad.

 Con el Cáncer surgió todo un universo acuático; se presenta como el símbolo del agua original: de las aguas madres calmas y profundas en la fuente murmurante, pasando por la leche maternal y la savia vegetal. El cangrejo de río o de mar que lo representa es un animal de agua que vive bajo un caparazón protector. Al espíritu de las aguas se asocia íntimamente un valor interno, íntimo, o interior, que recuerda que los esbozos y prefiguraciones de la vida renaciente, gérmenes, huevos, fetos y yemas, están rodeados de cáscaras, matrices, cortezas y envolturas, destinadas a albergar el poder de resurrección encerrado en esas corazas. De hecho, el cuarto signo se identifica con el arquetipo maternal puesto de relieve por Jung: todo el mundo de los valores de contenido todo lo que es grande y envuelve, abriga: conserva, alimenta, protege y da calor a lo que es pequeño. Principio matriz y sustentador que va desde el útero a la tierra maternal: profundidad, abismo, pozo, gruta, caverna, bolsa, vasija, abrigo, casa, ciudad… que desemboca en el gran refugio de la humanidad, que era la Gran Madre. Al signo se encuentra asociada la Luna, de la figura pálida y la luz cenicienta, símbolo planetario de ese principio matriz, del psiquismo inconsciente, del resplandor vegetativo crepuscular, de la pulsión vital aún no asumida por la razón. En el concierto zodiacal, la parte canceriana, cuando no se trata de un silencio, se asimila a un murmullo melódico de penumbra o a un canto ensoñador en claroscuro, y la naturaleza canceriana procede del desarrollo de la sensibilidad del alma infantil junto a la madre, así como de la subida de la imaginación con su mundo de subjetividad, recuerdo, sueño, fábula, fantasía, lirismo…

 El papel del Cáncer es esencialmente el de la mediación, de la mediumnidad del medio. Señala el medio del año, enlaza el mundo formal y el informal, es el umbral de la reencarnación, el pasaje del cenit hacia el nadir. Los seres marcados con este signo gozan de un gran poder secreto para favorecer los renacimientos futuros.

 El cáncer fue registrado por primera vez por Claudio Ptolomeo en el siglo II d. C. en La sintaxis matemática (también conocida como Almagesto), bajo el nombre griego Καρκίνος (Karkinos).

 Crédito por la imagen que encabeza esta nota:
"Cancer symbol png sticker, astrology" is marked with CC0 1.0.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Parábola Sarracena

Portada de la versión holandesa de la obra El talismán  de Walter Scott . Esta es una muy aleccionadora prábola árabe que se encuentra en la...

Entradas populares