Los Mejores Relatos del Género Policíaco (I)

Aquí se presenta un listado de algunos de los mejores relatos del género policíaco, detectivesco, de investigación policial, o, simplemente de la inventiva del crimen. Se ofrece una muy breve descripción del caso que aborda cada relato para despertar el interés en su lectura, y su orden no sigue ningún criterio predefinido. Para las personas que gustan de este género literario, resultará útil como una pequeña guía que irá siendo publicada por partes. No hace falta decir que cada historia debe leerse (en la medida de lo posible) desde la perspectiva del tiempo en que fue escrita. 



Los Mejores Relatos del Crimen

- Sangre de actor (Ben Hecht, 1893-1964)

La famosa actriz Marcia Tillayou, hija del otrora destacado actor Maurice Tillayou, fue encontrada muerta en su departamento con tres balazos en el cuerpo, uno de los cuales le había atravesado el corazón. Al momento de su muerte, la carrera de la actriz estaba en decadencia, y tal vez estaba deprimida, pero el suicidio es descartado rotundamente por los investigadores policiales ya que la escena del crimen claramente apunta a un brutal asesinato. Debido a que Marcia Tillayou tuvo numerosas relaciones amorosas, son numeroso los sospechosos de su muerte, pero no será sino su padre quien revelará, a través del montaje estupendo de un último acto teatral, la verdad de su trágico final.

- El cuadro de Greuze (Freeman Wills Crofts 1879-1957)

El agente de comisiones londinense Nicolás Lumley, recibe en su despacho al supuesto comerciante de maderas estadounidense Silas S. Snaith, quien le convence de que interceda por él en la compra de un cuadro que forma parte de un díptico del cual ya posee uno. El cuadro en cuestión está en posesión del lord Arturo Wentworth, quien, afirma el comerciante maderero, no se rehusará a venderlo por una buena suma, y el agente Lumlay recibirá a cambio una cuantiosa comisión. El verdadero interés del comprador por el cuadro se descubre hasta el final del relato.

- ¿Sigue mi camino? (John Harmon Coxe 1901-1984)

Un joven conductor de furgón, acompañado de su novia con quien proyecta casarse, se ve forzado, por los ruegos de su prometida, a recoger a un hombre que les hace parada a un lado de la desolada carretera. Han recorrido ya más de la mitad de un trayecto que durará en total dieciocho horas. El tipo que recogen resulta ser un convicto asesino que ha escapado de la prisión, y por quien las autoridades ofrecen $3,000 de recompensa. ¡Y el tipo estaba armado!

- El simulador (Stuart Palmer 1905-1968)

Un rico inversionista a quien llaman "El Brujo de Wall Atreet", es objeto de varios y diversos atentados de asesinato, pero él mismo se encarga de descartar a varios de los sospechosos, hasta que se descubre al verdadero responsable, aunque después de que hubo asesinado a una persona.

- El caballero de París (John Dickson Carr 1906-1977)

Un caballero parisiense llega a Nueva York con el objeto de convencer a una rica anciana a punto de morir que modifique su testamento y herede a su hija lo que le corresponde. Aunque a última hora la anciana accede a modificar el documento, este se pierde durante la noche y no puede ser encontrado porque la moribunda anciana ha perdido el habla y solo puede comunicarse con el movimiento de sus ojos.

- Los cuatro amigos del doctor (George Joseph)

Un grupo de amigos se reúne como de costumbre en la casa del Doctor Melanión para jugar su partida de ajedrez. Los cuatro asistentes son sorprendidos cuando el doctor les informa que su esposa le ha abandonado y que una de las copas que acaba de servirles contenía veneno. Ya que él sospecha que el amante de su esposa se encuentra entre el grupo, la única manera en que proveerá el antídoto a quien haya ingerido el veneno, será que el culpable se descubra a sí mismo. No obstante, el resultado es lo menos esperado.


- El fugitivo y los clérigos (J. S. Fletcher 1863-1935)

Un criminal fugado de la cárcel, que antes había sido un inteligente hombre de mundo, se introduce en una iglesia y roba las ropas de un obispo con las que se disfraza para burlar a sus perseguidores. Su plan marcha de maravillas hasta el punto que un verdadero obispo es arrestado al ser confundido con el fugitivo, aunque esto mismo derivará en un resultado que él no se esperaba.

- El hacha de oro (Gaston Leroux 1868-1927)

Un grupo de huéspedes de un hotel en el pueblo de Gersau, colaboran para comprar un regalo (una pequeña hacha de oro) para una dama ya mayor que les ha sorprendido a todos entreteniéndoles con excelentes interpretaciones musicales tocando el piano, como una muestra colectiva de agradecimiento cuando se disponen ya a partir de regreso a sus respectivos lugares de residencia. Al encontrarse la dama ausente el día de la partida de la mayoría del grupo, encargan al narrador de la historia el hacha de oro para que la entreguen a la dama, cuyas pertenencias continuaban en el hotel. En la víspera de su propia partida, el narrador localiza a la dama y expresándole afectuosamente el aprecio de todas las personas que habían disfrutado de su música, le hace entrega del presente que le encargaron. La dama, sin embrago, se horroriza al ver el hacha de oro y la arroja al lago a cuyas riberas se encuentran. Momentos después se disculpa y narra la historia que explica el motivo de su perenne tristeza y la aversión que le provocó el objeto regalado.

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