Los Mejores Relatos del Crimen
- El preso de la celda número 13 (Jackes Futrelle 1875-1912)
El brillante profesor Augusto Van Dunsen, también conocido como "La Máquina Pensante", demuestra con precisión cómo es posible escapar de una prisión de máxima seguridad al dejarse encarcelar voluntariamente sin más requerimientos que polvo dentífrico, dos billetes de cinco y diez dólares, y un lustre para sus zapatos. Encerrado en una celda de las que albergan a los condenados a muerte, y tratado de igual manera que un sentenciado, "La Máquina Pensante" debe ingeniárselas para cumplir su promesa de escapar en el periodo de una semana.
- La desaparición de la señora Fraser (Sir Basil Thomson 1861–1939)
Recién llegando procedente de Roma a París junto con su hija Mary, la señora Fraser se enferma y es desaparecida mientras Mary es enviada en busca de una receta. Se sospecha que la señora puede haber sido secuestrada por la mafia italiana, pero los verdaderos responsables son los más insospechados, aunque emplearon los mismos métodos de los más avezados mafiosos.
- La pobre Gertrudis (Roy Vickers, 1889-1965)
Una atractiva mujer de finales de la era victoriana, a punto de convertirse en una "solterona", recibe una proposición de matrimonio por tercera vez, después de haber estado a punto de casarse en dos ocasiones anteriores. Todo parece indicar que la tercera será la vencida, pero su desafortunado destino está determinado por algo de lo que no es consciente.
- Una mujer de principios (Roy Vickers, 1889-1965)
Una inteligente joven de nombre Margaret, hija de una viuda fanática adepta del movimiento para la abolición de la pena de muerte, después de fallecida su madre, invita a vivir con ella a otra muchacha recién llegada a la ciudad y se convierten en buenas amigas. Esta muchacha pronto encuentra un novio de quien habla en muy buenos términos con su amiga, aunque el tipo nunca acepta invitaciones a cenar con las jóvenes. Margaret tiene fantasías con el novio de su amiga, aún después que descubre que fue él quien la asesinó. Utilizando como arma de chantaje la única evidencia que podría inculparle, Margaret obliga al asesino a casarse con ella, sin imaginarse las consecuencias que tendrán sus esfuerzos por reformarle.
- Como quien dice (David Kasanof)
Un valentón hace todo tipo de bromas pesadas a un compañero de trabajo a quien considera físicamente inferior y con menor imaginación, convirtiéndole en el hazmerreír del resto de empleados, incluyendo el jefe. Demasiado tarde se da cuenta de que su víctima ha empleado sus propias armas para deshacerse de él sin que nadie lo sospeche.
- Maquinación en la carretera (Johny Ward Hawkins 1910-1978)
Un joven de diecisiete años se ve involucrado en un accidente del cual no es culpable, aunque nadie le cree. Para demostrar su inocencia debe a toda costa encontrar al único testigo que presenció el percance, pero también tiene que enfrentarse a la poderosa influencia del rico esposo de la mujer que salió gravemente lesionada a consecuencia del choque.
- Reembolso (Richard Deming, 1915-1983)
Un abogado honesto que estuvo al servicio de un hombre rico, quien siempre se salía con la suya gracias a su dinero, y quien fuera muerto "accidentalmente", cree haber descubierto que en realidad su empleador fue asesinado por alguien que decidió actuar con la misma lógica con que se conducía el fallecido millonario.
- Un abono excelente (Robert Graves, 1895-1985)
El matrimonio Elsie y Roland Hedge se ven fuertemente impresionados por los conocimientos avanzados de agricultura sostenible del doctor Eugen Steinpilz, quien se autodenomina Filósofo Naturalista. La pareja de casados adopta los conocimientos del doctor para implementarlos en su propia granja, pero yendo más allá de lo aprendido.
- Visita a la gran ciudad (Michael Zuroy, 1918-2007)
Dos primos que trabajan juntos una granja, y que nunca en su vida han visto una gran ciudad más que en la televisión, deciden viajar a Nueva York, y pasarse una temporada viviendo a lo grande, como viven los ricos, sin que les cueste nada, o casi nada.
- Caza del hombre en el Dead Yank (Robert Edmond Alter, 1925-1966)
Un joven excazador de cocodrilos vivos, con la ayuda de su mentor en el oficio, intenta evadir la persecución de las autoridades después de haber escapado de la cárcel, en donde cumplía una condena por haber asesinado de un puñetazo a un tipo borracho que le atacó con un cuchillo.
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