El Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, FMLN, reitera de manera enérgica la condena al asesinato de Herbert Anaya Sanabria, Coordinador de la Comisión de Derechos Humanos No gubernamental.
La gravedad de este crimen incide en el proceso de diálogo reanudado hace poco por nuestros frentes con al gobierno salvadoreño. A este respecto comunicamos lo siguiente:
1- El asesinato de Anaya Sanabria, constituye una muestra evidente de que el gobierno demócrata cristiano y el alto mando de la Fuerza Armada, cumpliendo la doctrina militar de la administración Reagan, han decidido profundizar la línea de asesinar a los dirigentes de las organizaciones democráticas y populares, porque dentro de su política de guerra no hay espacio ni recurso para solucionar ni aliviar tan siquiera las demandas populares, y esa es la única respuesta posible que cabe en su concepción de guerra contra el pueblo.
Las reiteradas amenazas de Napoleón Duarte, el Alto Mando y el Comité de Prensa de la Fuerza Armada se convirtieron en una campaña de calumnias, capturas y desaparecimientos contra los miembros y colaboradores de la Comisión de Derechos Humanos No gubernamental, y en asedio y hostigamiento a sus oficinas, lo cual ha tenido una monstruosa expresión en el asesinato del presidente de dicha comisión
Esto evidencia quiénes son los responsables de esta ola de crímenes y la reactivación de las operaciones de los cuerpos represivos bajo el ya gastado y transparente manto de los escuadrones de la muerte.
2- Desde el 7 de agosto, fecha en la que el gobierno salvadoreño suscribió el documento de Esquipulas. II, se han producido además:
- Tres capturas por día, un asesinato o desaparecido cada 36 horas, de dirigentes y activistas de diversas organizaciones sindicales, gremiales y sociales entre los que se destaca el secuestro y desaparecimiento de Jorge Salvador Ubau, realizado por la Policía de Hacienda.
Para esta campaña de represión, el gobierno norteamericano ha otorgado 9.5 millones de dólares a los cuerpos policiales, incluyendo fusiles con mira telescópica, lo cual confirma la existencia de la política de exterminio contra el movimiento popular.
3- En este contexto, las declaraciones públicas del gobierno y los jefes militares de la Fuerza Armada de apoyo a Esquipulas II y a favor de la reconciliación nacional, terminan siendo una simple cobertura de su real propósito, consistente en escalar la guerra impuesta por Estados Unidos y reprimir a toda oposición política con los mismos métodos brutales ya condenados por nuestro pueblo y la opinión internacional.
4- Nos identificamos plenamente con la Justa indignación popular y acompañaremos su lucha para detener la escalada represiva y de terror.
En base a las consideraciones anteriores, hemos resuelto:
a) No participar en la reunión de las comisiones de diálogo que se había acordado realizar entre el 30 de octubre y el 4 de noviembre en la ciudad de México, como un gesto de condena al crimen cometido por el gobierno y las Fuerzas Armadas de El Salvador.
Asistir a esta reunión sería contribuir a la creación de falsas expectativas y a distraer la atención de la opinión nacional e internacional.
b) Nos mantendremos evaluando los acontecimientos para la continuación del proceso de diálogo y reiteramos la decisión de proseguir nuestros esfuerzos por construir un amplio consenso nacional, que asegure la solución patriótica al conflicto y el rescate de la soberanía de El Salvador.
Comandancia General del FMLN
9 de octubre de 1987.
Comandantes:
Schafik Handal, Roberto Roca, Joaquín Villalobos, Fermán Cienfuegos, Leonel González.
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