Alejandro Magno, Alejandro VI, Napoleón, Benito Mussolini, Hitler.
Porque llega un momento en que el manipulador es totalmente dominado por la fuerza de los acontecimientos y pasa a ser un simple instrumento de la dinámica desatada.
En mi opinión, el que no comprende esto, es el verdadero ignorante; porque los manipuladores crean sus propios héroes para que sean reconocidos por los manipulados.
Todas las luchas las financia el Capital; los pobres no tienen recursos para costearse sus luchas; lo cual no significa que no sea digno luchar. Al contrario, lo único que le da sentido a la existencia es la lucha. Y no hay mejor lucha que la Lucha por la Justicia y la Verdad, reconociendo que somos presas del Capital, pero usando sus recursos para hacer avanzar la agenda de la causa de los desposeídos.
En las relaciones interpersonales no resulta extraño el uso de la manipulación para posicionarse mejor en el grupo familiar o de las amistades, e incluso en el trabajo. Pero suele suceder que es un tipo de manipulación que no conlleva mayores consecuencias a las personas a quienes va dirigida, porque a este nivel, la mayoría sabe cómo protegerse, y una actitud manipuladora de parte de alguna persona, muchas veces es el resultado de un esfuerzo de preservación no muy consciente, si no más bien instintivo. Pero la manipulación a nivel de los negocios y la política puede traer resultados desastrosos a quienes han sido manipulados, aunque estos no se hayan dado cuenta en su momento de que lo fueron.
La palabra manipulación es originaria del español, compuesta de manipular + acción, y en su significado original se usaba para referirse al manejo de los implementos y sustancias en los procedimientos de la alquimia, derivándose del término latino manipulus.
En la vigésima primera edición del diccionario de la Real Academia Española, la definición de esta palabra es bien escueta:
manipulación. 1. f. Acción y efecto de manipular.
Y al referirse a la definición del verbo, expresa:
manipular. (Del lat. manipulus, manojo, unidad militar, y en b. lat. el ornamento sagrado). 1. tr. Operar con las manos o con cualquier instrumento. 2. tr. Trabajar demasiado algo, sobarlo, manosearlo. 3. tr. Intervenir con medios hábiles y, a veces, arteros, en la política, en el mercado, en la información, etc., con distorsión de la verdad o la justicia, y al servicio de intereses particulares. 4. tr. coloq. Manejar alguien los negocios a su modo, o mezclarse en los ajenos.
A través de la historia han desfilado destacados personajes que han utilizado la manipulación para obtener poder y riquezas, y algunos han ido hasta extremos tan inusitados que –aunque personalmente no sufrieron consecuencias mientras vivían– su prole cosechó los frutos amargos de sus maquinaciones abiertas y subrepticias; tal el caso, por ejemplo, del papa Alejandro VI, el español Rodrigo de Borja, más bien conocido por su nombre en italiano, Rodrigo Borgia.
En la actualidad, en el mundo de la política y las finanzas pululan los manipuladores, presentándose, los unos, con el ropaje del populismo demagógico; y los otros, con la fachada de innovadores inversionistas o emprendedores; ambos con el fin de despojar a aquellos que caen en sus trampas de los recursos que con tanto esfuerzo han logrado juntar.
"manipulation" by Diêu Du is marked with Public Domain Mark 1.0.
En la actualidad, en el mundo de la política y las finanzas pululan los manipuladores, presentándose, los unos, con el ropaje del populismo demagógico; y los otros, con la fachada de innovadores inversionistas o emprendedores; ambos con el fin de despojar a aquellos que caen en sus trampas de los recursos que con tanto esfuerzo han logrado juntar.
Crédito por la imagen que encabeza esta nota:
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